Embarazadas

Virginia Escrito por 

Mediante las posturas del yoga para embarazadas, junto con las técnicas de respiración y relajación, se consigue tomar conciencia tanto del cuerpo como de la mente, favoreciendo un buen desarrollo del embarazo y bienestar del bebé.

Se reduce el estrés, se consigue una mayor flexibilidad, se crea espacio para el bebé y se prepara el cuerpo para el momento del parto y el proceso de la maternidad. Trabajamos la zona permitiendo que la energía circule y fluya, favoreciendo un mejor funcionamiento del organismo, lo cual favorece enormemente al bebé.

Las posturas que se trabajan durante este periodo de la mujer no son complicadas y están diseñadas especialmente para este proceso, sin que haya riesgo alguno para el bebé, y así, evitar cualquier síntoma habitual que pueda aparecer, como nauseas, vómitos, dolores de cabeza, estreñimiento, disminución de la presión arterial. Prevendrá y aliviará molestias físicas durante la gestación, combatirá la fatiga, mejorará su circulación sanguínea y su digestión, fortalecerá su sistema nervioso, ayudará a eliminar toxinas, aumentará favorablemente su capacidad respiratoria, desarrollará capacidades para manejar el estrés, preparará su cuerpo y su mente para el momento del nacimiento, ayudará a afrontar el proceso con serenidad, descubrirá la comunicación y relación con el bebé y aumentará su conciencia corporal.

Después del mes siguiente al parto no se deberá llevar a cabo ninguna práctica de yoga. Transcurrido este periodo, se debe empezar de manera suave y pasados los tres meses volver a la práctica habitual, dependiendo del estado en el que se encuentre cada mujer se adaptará la práctica a sus condiciones físicas y mentales, y se ayudará a fortalecer ambas.